ELECCIONES DE VIDA QUE DETERMINAN LAS GENERACIONES FUTURAS

Cuando decidimos cualquier acto en nuestra vida no somos conscientes que esos actos determinan consecuencias directas e indirectas en generaciones futuras, con m?s raz?n si somos responsables procreadores directos de las pr?ximas generaciones, en ese caso nuestra alimentaci?n y h?bitos saludables gestar?n generaciones saludables tambi?n; en el caso contrario nuestro estado no saludable generar? sucesores no saludables que asegurar?n una evoluci?n disruptiva desde lo f?sico y tambi?n en ?mbitos sociales, laborales, familiares, etc.

Este conjunto de causas que interferir?n en las generaciones futuras se llama EPIGEN?TICA; y hoy, por innumerables estudios cient?ficos, se est? comprobando que el desarrollo de un nuevo ser dentro de un ambiente desfavorable (ambiente intrauterino) provoca cambios, tambi?n epigen?ticos, que determinar?n el estado de no-salud del ser humano por nacer cuando sea adulto.

La insuficiencia placentaria (poca nutrici?n y circulaci?n de este ?rgano que nutre al nuevo ser humano), la desnutrici?n u obesidad materna provocar?n cambios en el nuevo ser, determinando cambios en el metabolismo adulto.

Diversos autores proponen la asociaci?n del retraso del crecimiento intrauterino (RCIU) y la salud del adulto posterior, debido a la capacidad de adaptaci?n del feto para sobrevivir en un ambiente no adecuado como los citados anteriormente.

Estas alteraciones citadas producen cambios en la estructura del ADN generando resistencia a la insulina y aumento de la tasa del s?ndrome metab?lico, obesidad e hipertensi?n arterial.

La teor?a del origen asociado con la evoluci?n de la salud y la enfermedad postula que el organismo es programado desde la vida intrauterina para prepararse a un entorno nutricionalmente adverso al nacer.

En conclusi?n, los ni?os prematuros o con RCIU est?n expuestos a cambios epigen?ticos que pueden favorecer la aparici?n de resistencia a la insulina, obesidad y dislipemia, los tres componentes principales del s?ndrome metab?lico.

La mayor?a de los autores coincide en que existe una asociaci?n entre la RCIU, la prematuridad, el bajo peso al nacer y la progresi?n de los trastornos metab?licos mencionados, adem?s de valores elevados de presi?n arterial y aumento del riesgo cardiovascular.

Mg. Ana Mar?a Maffeis.

 

Cirujano reconocido mundialmente expone la verdadera causa de las enfermedades card?acas

Nosotros los m?dicos con toda nuestra formaci?n, conocimientos y autoridad, a menudo adquirimos un gran ego que nos hace dif?cil admitir que estamos equivocados. As? que, aqu? est?. Admito estar equivocado. Como cirujano card?aco con 25 a?os de experiencia, con m?s de 5000 cirug?as realizadas a coraz?n abierto, hoy ha llegado el momento de reparar el da?o con hechos m?dicos y cient?ficos.

Durante muchos a?os me capacit? con otros m?dicos etiquetados como ?formadores de opini?n?. Bombardeados con literatura cient?fica, asistiendo de forma continua a seminarios, los creadores de opini?n hemos insistido en que las enfermedades del coraz?n son el resultado del simple hecho de tener niveles de colesterol muy elevados en la sangre.

La ?nica terapia aceptada era prescribir medicamentos para bajar el colesterol y una dieta muy restringida en grasas. Insistimos que esto ?ltimo sin duda disminuir?a el colesterol y las enfermedades card?acas. Cualquier desviaci?n de estas recomendaciones se consideraba una herej?a y pod?a resultar en una mala pr?ctica m?dica.

?No est? funcionando!

Estas recomendaciones ya no son ni cient?ficamente ni moralmente defendibles. El descubrimiento hace unos a?os atr?s de que la inflamaci?n en la pared arterial es la causa real de la enfermedad card?aca,
est? dando lugar lentamente a un cambio de paradigma en c?mo se tratar?n las enfermedades card?acas y otras dolencias cr?nicas.

Las recomendaciones diet?ticas establecidas desde hace mucho tiempo han creado epidemias de obesidad y de diabetes, consecuencias que empeque?ecen cualquier otra plaga en la historia en t?rminos de mortalidad, sufrimiento humano y de graves consecuencias econ?micas.

A pesar de que el 25% de la poblaci?n toma costosos medicamentos a base de estatinas, y a pesar del hecho de que hemos reducido la cantidad de grasa presente en nuestra dieta, m?s personas morir?n por enfermedades que afectan al coraz?n.

Las estad?sticas de la American Heart Association indican que 75 millones de estadounidenses sufren enfermedades card?acas, que 20 millones padecen diabetes y 57 millones pre-diabetes. Estos trastornos est?n afectando cada vez a personas m?s j?venes, en mayor n?mero cada a?o.

En pocas palabras, sin inflamaci?n en el cuerpo, no es posible que se acumule colesterol en las paredes de los vasos sangu?neos y se causen enfermedades card?acas y ataques. Sin inflamaci?n, el colesterol se mueve libremente por todo el cuerpo. Es la inflamaci?n lo que hace que el colesterol quede atrapado.

La inflamaci?n no es complicada- se trata simplemente de una reacci?n natural del cuerpo ante invasores extra?os tales como bacterias, toxinas o virus. El ciclo de la inflamaci?n es una forma de proteger al cuerpo ante invasores bacterianos y virales. Sin embargo, si exponemos al organnismo en forma cr?nica a da?os por toxinas o alimentos que el cuerpo humano no est? dise?ado para procesar, ocurre una condici?n llamada inflamaci?n cr?nica.

?Qu? persona sensata se expondr?a de forma intencionada y en repetidas ocasiones a alimentos u otras sustancias que sabe que causan da?o corporal? 

El resto nos limitamos a seguir la dieta recomendada que es baja en grasas y alta en grasas poliinsaturadas y carbohidratos, sin saber que estamos causando repetidos da?os a nuestros vasos sangu?neos. Esta agresi?n repetida produce una inflamaci?n cr?nica que conduce a la enfermedad card?aca, a los accidentes cerebrovasculares, a la diabetes y la obesidad.

Perm?tanme repetir eso: la lesi?n e inflamaci?n de nuestros vasos sangu?neos est? causada por una dieta baja en grasas, algo recomendado durante a?os por la medicina convencional.

?Cu?les son los mayores culpables de la inflamaci?n cr?nica? En pocas palabras, la sobrecarga de hidratos de carbono simples y procesados (az?car, harina y todos los productos derivados) y el exceso de consumo de aceites vegetales con omega-6, tales como aceites de soja, ma?z y girasol que se encuentran presentes en muchos alimentos procesados.

Visualiza lo siguiente: un cepillo duro que se frota repetidamente sobre la piel hasta que ?sta se enrojece y casi sangra. Mantienes esto varias veces al d?a, diariamente durante 5 a?os. Si pudieses tolerar este cepillado doloroso, se producir?a sangrado, hinchaz?n de la zona infectada que cada vez ser?a peor a medida que repite la agresi?n. Esta es una buena forma de visualizar el proceso inflamatorio que podr?a estar pasando en tu cuerpo ahora mismo.

Independiente de d?nde se produzca el proceso inflamatorio, bien interna o externamente, es lo mismo. He observado el interior de miles y miles de arterias. Una arteria enferma se ve como si alguien hubiese cogido un cepillo y lo hubiese frotado varias veces contra las paredes. Varias veces al d?a, todos los d?as, los alimentos que comemos producen peque?as lesiones, sobre las que se producen otras, causando que el cuerpo responda de forma continua con inflamaci?n.

A pesar de que resulta tentador el sabor de unos pasteles, nuestros cuerpos responden de forma alarmante, como si un invasor extra?o llegara declarando la guerra. Los alimentos cargados con az?car y carbohidratos simples, o procesados con omega-6 para una mayor vida ?til han sido uno de los pilares de la dieta norteamericana hace seis d?cadas.

Estos alimentos han estado envenenando lentamente a todos.

?C?mo comiendo un simple dulce produce una cascada inflamatoria que hace que te enfermes?

Imag?nate derramando miel en tu teclado y tienes una representaci?n visual de lo que ocurre dentro de la c?lula. Cuando consumimos hidratos de carbono simples tales como el az?car, los niveles de az?car en la sangre se elevan r?pidamente. Como respuesta, el p?ncreas secreta insulina, cuya misi?n principal es que el az?car ingrese a todas las c?lulas donde se almacena para energ?a. Si la c?lula est? llena y no necesita glucosa, es rechazada para evitar una disfunci?n de los procesos que se llevan a cabo en su interior.

Cuando tus c?lulas rechazan el exceso de glucosa, se elevan los niveles de az?car en sangre produciendo m?s insulina, y la glucosa se almacena en forma de grasa.

?Qu? tiene que ver todo esto con la inflamaci?n? La cantidad de az?car en sangre es controlada en unos rangos muy estrechos. Las mol?culas de az?car extras se unen a una variedad de prote?nas que lesionan las paredes de los vasos sangu?neos. Esta lesi?n repetida de las paredes de los vasos sangu?neos desencadena la inflamaci?n. Cuando sube tu nivel de az?car en sangre varias veces al d?a, todos los d?as, es como frotar con papel de lija el delicado interior de tus vasos sangu?neos.

Si bien no puede observarlo, puedes estar seguro de que ocurre as?. Lo v? en m?s de 5000 pacientes sometidos a cirug?a durante los 25 a?os que llevo ejerciendo. Todos ellos ten?an un denominador com?n: la inflamaci?n de las arterias.

Volvamos al asunto de los pasteles. Ese producto de inocente aspecto, no s?lo contiene az?car, sino que tambi?n est? elaborados con ?cidos grasos omega-6, tales como los provenientes de la soja. Las patatas fritas se fr?en con aceite de soja; muchos alimentos procesados se fabrican con ?cidos grasos omega-6 para que tengan m?s larga duraci?n. Mientras que las grasas omega-6 son esenciales- son parte de la membrana celular controlando lo que entra y sale de la c?lula- deben estar en equilibrio con los omega-3.

Si este equilibrio se rompe por el consumo excesivo de ?cidos grasos omega-6, la membrana de la c?lula produce unas sustancias qu?micas denominadas citoquinas, que causan directamente inflamaci?n.

Hoy en d?a, la dieta tipo Americana suele producir un desequilibrio muy grande entre estos dos tipos de ?cidos grasos. La relaci?n de desequilibrio puede estar en torno a 15:1, o incluso a 30:1 en favor de los ?cidos grasos omega-6. Esta es una enorme cantidad de citoquinas causando inflamaci?n. En el ambiente alimenticio de hoy, una proporci?n de 3:1 ser?a ?ptimo y saludable.

Para empeorar a?n m?s las cosas, el sobrepeso que est?s acarreando por comer estas comidas produce una sobrecarga de c?lulas grasas que vierten grandes cantidades de productos qu?micos pro-inflamatorios, lo que se suma a las lesiones causadas por los altos niveles de az?car en sangre. El proceso que comenz? con un pastel se convierte en un c?rculo vicioso que con el tiempo genera enfermedades card?acas, hipertensi?n arterial, diabetes, y por ?ltimo, Alzheimer, si el proceso inflamatorio contin?a.

No se puede escapar del hecho de que cuanto m?s alimentos procesados consumimos, m?s se dispara la inflamaci?n poco a poco cada d?a. El cuerpo humano no puede procesar, ni fue dise?ado para consumir, alimentos envasados con az?car y remojados en ?cidos grasos omega-6.

No hay otra soluci?n para disminuir la inflamaci?n que consumir alimentos lo m?s cercano posible a su estado natural. Para reconstruir m?sculos, consume m?s prote?nas. Elige carbohidratos complejos, tales como los presentes en coloridas frutas, verduras. Reduce o elimina el consumo de los ?cidos grasos omega-6 que causan inflamaci?n, tales como el aceite de ma?z y soja, y los alimentos procesados que se han elaborado con estos aceites.

Una cucharada de aceite de ma?z contiene 7,280 mg de ?cidos grasos omega-6; la soja 6,949 mg. En vez de eso, utiliza aceite de oliva o mantequilla, procedente de animales alimentados con pasto.

Las grasas animales contienen menos del 20% de omega-6 y son mucho menos propensas a producir inflamaci?n que los aceites poliinsaturados, supuestamente saludables. Olvida la ?ciencia? que te han metido en la cabeza por d?cadas. La ciencia que las grasas saturada por s? solas producen enfermedades card?acas no es cierto. La ciencia que las grasas saturadas aumentan el colesterol es tambi?n muy d?bil. Desde que sabemos que el colesterol no es la causa de enfermedades card?acas, la preocupaci?n por las grasas saturadas es a?n m?s absurda hoy en d?a.

La teor?a del colesterol llev? a recomendar alimentos sin o con poca grasa, lo que trajo consigo la creaci?n de los alimentos que est?n causando esta epidemia de inflamaci?n. La medicina convencional cometi? un tremendo error cuando aconsej? a la gente que evitara las grasas saturadas en favor de los alimentos ricos en ?cidos grasos omega-6. Ahora tenemos una epidemia de inflamaci?n arterial, la que conduce a enfermedad card?aca y otros asesinos silenciosos.

Lo que puedes hacer es elegir alimentos no elaborados. Eliminando los alimentos que producen inflamaci?n y a?adiendo los nutrientes esenciales presentes en los alimentos frescos no procesados, revertir?s a?os de da?o en tus arterias y en todo su cuerpo casuado por el consumo de la t?pica dieta americana.

Dr. Dwight Lundell es jefe del Servicio de Cirug?a Coronaria en el Banner Heart Hospital, Mesa, AZ. Recientemente dej? la cirug?a para centrarse en el tratamiento nutricional de las enfermedades card?acas. Es el fundador de Healthy Humans Foundation, que promueve la salud humana mediante un enfoque que ayude a las Corporaciones a promover la salud. Es tambi?n autor de The Cure for Heart Disease y The Great Cholesterol Lie.

Fuente  :  preventdisease.com

Traducci?n:  Empodera Salud