Características del Sueño

El “Sueño” es un estado de la consciencia, fisiológico y reversible, de desconexión parcial y temporal del entorno, con aumento del umbral de respuesta a estímulos externos. En él se produce una amalgama de procesos fisiológicos y conductuales. Se adoptan posturas, generalmente de reposo, los ojos suelen estar cerrados y se producen cambios en la percepción de los sentidos (Ibíd., p. 17).

Desde su función cronobiológica es responsable de garantizar la armonía entre las exigencias biológicas internas – endócrinas y metabólicas – y el medio exterior – alternancia día/noche, intercambios sociales, necesidades laborales, etc. –. Controla la optimización temporal de los procesos de adaptación al entorno – v. gr., termorregulación, temperatura central – y la función neuroendocrino inmunitaria. Así, el Sueño se integra en un conjunto funcional denominado sistema sueño-vigilia en el que su aparición rítmica es circadiana – v. gr., diaria –  (Ibíd., p. 17).

La duración necesaria del sueño varía por una conjunción de factores que se interpelan, de los cuales se puede mencionar: la edad, el estado de la salud, el estado emocional, las actividades diurnas, el tipo de alimentación, etc.

Ahora bien, se pueden diferenciar dos tipos de “sueños”:

Sueño NREM (Non Rapid Eye Movement):

Caracterizado por un movimiento ocular no rápido. Este tipo de sueño se lo asocia con el “sueño ligero” –  Fase 1 y 2, en donde no hay actividad ocular –,  y el “sueño profundo”  –  Fase 3 y 4, en donde se entra al estado hipnogógico, i. e., la mayoría del cuerpo se paraliza –. Su función es principalmente restauradora: favorece los procesos energéticos, la síntesis de proteínas, la liberación de hormonas de crecimiento, la regeneración celular y disminuye la respuesta del estrés.

Sueño REM (Rapid Eye Movement):

Caracterizado por el movimiento ocular rápido. Este tipo de sueño se lo asocia con una elevada actividad neuronal y con las ensoñaciones. Este tipo de sueño se lo asocia con una actividad mental similar al de la vigilia – Fase 5, en donde el sujeto experimenta el sueño propiamente dicho –. Su función principalmente es de consolidación: influye en los procesos de atención, de aprendizaje y de memoria.